El pasado martes dos cedeireses no dudaron en embarcarse en un viaje por carretera con destino a la frontera de Polonia con Ucrania para llevar ayuda humanitaria y recoger a refugiados para traerlos a Galicia, este miércoles fueron dos hermanos ferrolanos, Tito y Eva Garat Aldereguía, los que les siguieron los pasos con el mismo objetivo.
Tras varias jornadas de preparativos, los dos hermanos han puesto rumbo al paso fronterizo de Medyka en una furgoneta de nueve plazas cargada de productos de primera necesidad, como ropa de abrigo, sacos de dormir, material sanitario, alimentos o leche y pañales para bebés, entre otros muchos artículos.
Según explicaba Tito pocas horas antes de la partida, una vez allí lo entregarán a la Cruz Roja, Cáritas u otro «organismo homologado», y acto seguido recogerán a siete refugiados —los que caben en la furgoneta— para traerlos hasta Galicia y darles alojamiento en Ferrol.
Aunque no acogerá a refugiados, Eva Garat decidió acompañar a su hermano para no dejarlo solo en un viaje tan largo.
Y es que, cuando se empezó a correr la voz sobre su iniciativa, fueron muchos los que se pusieron en contacto con ellos para echarles una mano. Elena Durán, la mujer de Tito, insiste una y otra vez en agradecer todo el apoyo y la ayuda prestada por el club Basketmi Ferrol, que cedió la furgoneta gracias a la mediación del Rotary Club Ferrol, así como a la asociación Áurega de Narón, el Anpa del colegio Cristo Rey, Cites Ferrol, la oftalmóloga Ana González y la Federación de Anpas de Ferrolterra Concepción Arenal, que dieron apoyo logístico y colaboraron con la donación de material. Y por supuesto, también, a todos los amigos y conocidos que de forma particular han querido colaborar con la iniciativa.
También cuenta que la idea del acogimiento surgió al ver por la televisión la terrible situación a la que se enfrentan las familias ucranianas, fragmentadas por una guerra que ha generado un éxodo masivo de mujeres y niños a los países vecinos, mientras los hombres de 18 a 60 años están obligados a quedarse para combatir. «Si mi mujer y mis hijos estuviesen en la misma situación, también me gustaría que alguien les ayudase», comenta Tito Garat.
«En mi casa tenemos una habitación libre con dos camas, así que podemos acoger a una madre y a un niño sin ningún problema y ofrecerles ayuda hasta que todo esto se solucione», añade a renglón seguido. Aunque el matrimonio intentó organizar la acogida a través de diferentes oenegés, al no obtener respuesta «porque deben estar colapsadas», finalmente optó por planear un viaje de forma particular. «Mi marido es muy lanzado y está acostumbrado a situaciones duras», cuenta Elena sobre Tito, un marino mercante que durante diez años residió en Guinea Ecuatorial como responsable de una base logística portuaria.
Noticia original:
Beatriz Antón (10 mar 2022)
Seis mil kilómetros de viaje en furgoneta para traer a Ferrol a siete refugiados ucranianos
Lunes a las 14:00 en el Parador de Ferrol
Praza do Contralmirante Azarola Gresillón Ferrol, 15401, Spain